La Promesa de la OJE 60 años después.

Por Juan José Domínguez Navarro.

«Herederos de una Promesa y portadores de sus valores».


Valores, poesía, romanticismo, ideario… 60 años han transcurrido desde que viera la luz nuestra mejor expresión de Ejemplo de vida. Hoy la OJE permanece y permanecerá mientras sea fiel a su ideario fundamental, representado en esos versos de amor y esperanza que constituyen su Promesa.

Quisimos la esperanza y vino a nuestro lado

Durante estos años de permanente aventura juvenil, más de seiscientos mil jóvenes han respondido ¡Sí prometo! durante la celebración de la festividad de San Fernando, en la qué de manera libre y voluntaria, adquirían su compromiso con nuestro ideario como afiliados de la Organización Juvenil Española, y en la que más allá del acto ritual, entrañable y riguroso, ha supuesto una auténtica guía de valores en su conducta identificadora de un estilo de vida.

Prometemos esforzarnos con perseverante entusiasmo

Nuestra Organización, a lo largo de su joven historia, ha tenido que ir adaptando su modelo asociativo en un proceso evolutivo permanente y, en el que sin ningún complejo, ha sabido actualizarse sin dejarse arrastrar por las modas pasajeras, que carentes de fundamentos se imponían en la sociedad. En este proceso ha priorizado lo importante sobre lo aparentemente urgente, permitiéndonos de esta manera conservar lo fundamental y esencial como son: la Promesa, la Bandera y el Lema, nexos vertebradores con todas las generaciones de afiliados.

Nuestras señas están bien claras

Afrontamos tiempos difíciles en una sociedad que ensalza lo ramplón y refuerza lo mediocre, con actitudes y mensajes en los que se desprecian valores fundamentales como el respeto, la lealtad, el esfuerzo, la constancia, etc. En definitiva, muchos de los principios que inspira nuestra Promesa, por lo que podríamos hacernos la siguiente pregunta, ¿está vigente su mensaje? La respuesta es un sí rotundo y sin paliativos, por invitarnos a tener una conducta ejemplar, a través de una redacción atemporal que nos permite adaptar su explicación al momento cronológico y la edad de sus destinatarios, sustentado en el ejemplar compromiso y solvente magisterio de nuestros mandos y dirigentes.

Las palabras convencen, el ejemplo arrastra

La herencia de nuestra Promesa tiene que considerarse como uno de los mejores legados con la que adquirimos el deber y el honor, no solo de conservarla, sino de compartir y proyectar su mensaje en todo nuestro tejido asociativo como exponente de íntimos sentimientos. El orgullo de pertenencia debe convertirse en un santo y seña que refuerce cada día nuestro espíritu de servicio.

Herederos de una Promesa y portadores de sus valores

Por último, quiero recordar unas hermosas palabras de Fernando Soto Campos: «Se te convoca no para exigirte, sino para que te exijas; se te convoca en mérito de tu personal valía y capacidad, de tu Promesa voluntaria y libre, y para que tu Promesa pueda seguir siendo siempre libre y voluntaria, y de la qué a nadie, sino a ti mismo, habrás de rendir cuenta».

Juan José Domínguez Navarro

undefinedLas Palmas de Gran Canaria, 1966. En 1974 ingresé en la OJE. En los años ochenta asumí diversos puestos de responsabilidad, como mando y dirigente en diferentes hogares juveniles. Durante 18 años, ostenté la máxima representación de la OJE, primero en mi provincia, Las Palmas, y posteriormente de Canarias. Desde 2012 soy presidente nacional de la Organización Juvenil Española.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s